Rocío Jurado y la revolución sexual
Pues sí, vuelvo a mi actividad bloguera con un extraño post. Sí, queridos amigos, voy a hablar sobre Rocío Jurado.
Quienes me conocen -y quienes no, seguro que lo intuyen-, saben que tengo unas tendencias musicales un poco extrañas, que van de la ópera al punk pasando por rock, flamenco, pop, cantautores, etc. Y mi pelo largo y mis pintas parecen no encajar con este escrito, pero sí: hoy toca hablar de Rocío Jurado.
No me voy a dedicar a ofrecer datos de su vida ni nada parecido -eso se lo dejo a los buitres carroñeros de los programas del corazón-, entre otras cosas porque no soy fan ni nada parecido. Simplemente, quiero decir que, para muchos jóvenes, esta cantante podría significar pasado, pero me gustaría recordar que podría ser calificada de "revolucionaria".
Veamos. Hoy nos podría parecer algo rancio, pero en 1978 había que tener dos ovarios para cantar aquello de "Lo siento, mi amor", en la que explicaba al marido que lo sentía, que las cosas ya no eran como
antes y que se iba con otro. En esa España, donde todavía apestaba el cadáver de Franco y una mujer no podía ni pedir un préstamo al banco, había que ser muy valiente para cantar "hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo".
Hablemos también de su ropa. En los últimos años, siendo una gran dama de la canción, quizá nos parecería clásica y pomposa. Sin embargo, en los años 69-75, cuando su carrera empezaba -recordemos, con Franco vivo-, era muy fuerte que una folclórica -con todo lo que ello conllevaba- no empleara bata de cola, y mucho más que llevara un escote hasta el ombligo.
Al margen de estas cuestiones, no quiero olvidar su voz. En el mundo, hay mucha gente que canta bien. Mucha. Siempre digo que los que saltan a la fama, han tenido suerte -algo que muchos no tenemos- o llamémoslo equis; pero no quiere decir que
necesariamente sean los que mejor canten. Sin embargo, en ese maremágnum, hay personas, que se pueden contar con los dedos, con una voz fuera de lo común, con tesituras que abarcan varias escalas y con registros que les permiten cantar en los más diversos géneros. Por poner un ejemplo, Freddie Mercury (Queen). Por poner otro, Rocío Jurado, cantante de flamenco -por cierto, qué lástima que esta faceta sea desconocida por muchos-, copla y canción ligera.
En fin, sólo quería decir esto. A veces, cuando muere alguien como Rocío Jurado y se genera el deleznable bombardeo mediático al que estamos acostumbrados, se pierde un poco el norte, y los que nos consideramos un poquito críticos con los medios tenemos tendencia a rechazar a la persona o evento con que se nos bombardea. Sin embargo, quería hacer estos comentarios respecto a la figura de Rocío Jurado, una mujer que, quizá sin quererlo, hizo más por la liberación sexual de la mujer que algunas de las que figurarán en los libros de historia. Y con muy buena voz.

Mar dijo
Tampoco soy fan de Rocio Jurado aunque me tocó un poco oirla por las fechas en que su voz y su figura triunfaban, pero algo sí que debo decir a su favor. Mujer enamorada donde las haya ha sabido cantar siempre y por siempre al amor. Me quedo con una canción " Como yo te amo". No fué compuesta para ella. La cantó Raphael y la versión que tienen cantada a medias entre ellos dos es preciosa.
Las historias de amor también existen en el s. XXI. A mi blog me remito.
Saludos
3 Junio 2006 | 02:07 PM