"La Saeta" (Machado/Serrat) no es una canción cofrade
Aprovechando estas fechas de Semana Santa, voy a escribir sobre una indignación recurrente: el empleo de "La Saeta" de Antonio Machado (versión musical de Joan Manuel Serrat) como "himno no oficial" de la Semana Santa e, incluso, como marcha procesional. ¿Es que ningún cofrade se ha parado a escuchar su letra?
Dice así:
LA SAETA
¿Quién me presta una escalera,
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?
SAETA POPULAR
¡Oh, la saeta, al cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!
Durante la mayor parte del poema, Machado retrata la pasión del pueblo andaluz durante la Semana Santa, con su adoración a las imágenes de Cristos crucificados. Machado, siendo andaluz, habla en
tercera persona, no incluyéndose en esas personas que "echan flores".
Cuando se refiere a "la fe de mis mayores", está dando a entender que no es su fe, e, incluso, si apuramos, que es un vestigio del pasado.
Sin embargo, son los cuatro últimos versos los que eliminan cualquier sombra de duda: ese "Jesús de la agonía" no es su cantar. Machado no puede cantar ni quiere a ese Jesús del madero. Prefiere "al que anduvo en el mar". Estos versos reflejan la posición del poeta ante la religión. Se mostraba escéptico ante la misma y, en todo caso, buscaba una religión que diese sentido a la vida, eludiendo todos los ritos y la parafernalia que la envuelven.
Decía Machado en su Miscelánea Apócrifa (Apuntes y recuerdos de Juan de Mairena): "[...] el Cristo se dejaba adorar, pero en el fondo le hacía poca gracia. Le estorbaba la divinidad —por eso quiso nacer y vivir entre los hombres— y, si vuelve, no debemos recordársela. Tampoco hemos de recordarle la Cruz... Aquello debió ser algo horrible, en efecto. Pero, ¡tantos siglos de crucifixión!... Él quiso morir, sin duda, de una manera impresionante, pero, ¡no tanto! Volverá el Cristo a nacer entre nosotros, los escépticos, que guardamos todavía un rescoldo de buena fe. Todo lo demás es ceniza: no sirve ya para la nueva hoguera".
Por tanto, concluyendo, rogaría que se evitase el absurdo y la paradoja de convertir una canción que se muestra abiertamente en contra de la Semana Santa en algo parecido a un himno de la misma.
Firma este post, con todo el respeto hacia los creyentes, un ateo practicante.

juan dijo
Mira que eres retorcido. No confundas la indignación con el hecho de ser retorcido.
13 Abril 2006 | 01:21 PM