¡Destruyamos el cine español!
Eso es lo que parecen decir los avispados críticos de todo lo criticable. Da la impresión de que, por alguna razón que desconozco, el cine español puede ser motivo de mofa sin problema ninguno. Nadie se va a enfadar por ello. ¡Pues yo sí!
El cine español no es una industria potente; eso nadie lo duda. Pero no es justo achacar tal problema a la incapacidad de nuestras gentes del cine. Una gran parte de la culpa la tienen factores exógenos, como la invasión cultural estadounidense. Francia tiene una ley de excepción cultural que ayer reclamaban algunos cineastas a la ministra del traje rosa.
Sin embargo, dejando al margen sus problemas (que los tiene), no creo que el cine español merezca tantos comentarios chistosos. Tenemos grandes directores (como grandes actores y actrices, guionistas, etc.), que encuentran su mayor reconocimiento fuera de nuestras fronteras. Y, oye, como opinión personal, hay muchas películas que merecen la pena.
En cualquier caso, echando la vista atrás, estas críticas aumentan su ferocidad desde la famosa gala de los Goya del "No a la guerra". Por esa razón, muchas de las críticas más duras (y no siempre justificadas) vienen desde medios de comunicación cercanos a una determinada tendencia política. ¿Casualidad?
Concluyo. Hay elementos negativos en el cine español. Critiquémoslos. Pero no convirtamos a nuestro cine en objeto de mofa, porque no se lo merece.

Shenka dijo
Cierto, es absurdo. Tirar piedras contra nuestro propio tejado. Mira la de mierdas que se producen en Estados Unidos, bazofias comerciales, actores y directores que son más una masa de pan recién horneado, que intentos de arte mínimos. Y ellos no es que se alaben tirándose besos, pero al menos no se autodestruyen con politiqueos y bandos contrarios que resultan ser, al fin y al cabo, uno sólo.
Bendito Santiago Segura, benditos actores con conciencia social, incluso bendito Garci. Muy a pesar mío, si no tomamos conciencia de que somos un sólo grupo y hemos de caminar juntos para ir con fuerza, seguiremos enfrascados en el tira y afloja de una cuerda que tan sólo nos mantiene a nosotros, y nos empujaremos, cayendo gracias a nosotros mismos.
30 Enero 2006 | 03:04 PM